“Donde
habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel
terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece
el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño
a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a
frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño. “
Luis Cernuda
Sin correr, alma vacío y presión en la entrañas. Siento
un hueco por donde se escapa la ilusión, la llama que al fondo que se aviva con
el batir de zancadas siempre que mis pasos la agitan y la intensifican, con
esperanza y motivación cada día que mi corazón se hace grande y se oxigena y
renazco como ave fénix tras mis correrías. Ahora no puedo correr, vivo en pausa
por motivos de lesión, que paralizan esta obsesión, esta pasión que en mis
adentros ansía una pronta recuperación y mientras tanto un desasosiego irrumpe
mi calma tensa estos días de desamparo y desconsuelo hasta que pueda volver a
las andadas y mi corazón vuelva a crecer y se haga grande y fuerte para volver a correr.
Salud y kms! Hasta dentro de un tiempo!

No hay comentarios:
Publicar un comentario